domingo, 13 de octubre de 2013

Ética para Amador (Ensayo) por Bárbara Gaultier

Introducción

La existencia de las normas morales siempre ha afectado a las personas, ya que desde pequeños nos inculcan dichos modos en forma de consejo, de orden o en otros casos como una obligación o prohibición, pero siempre con el fin de tratar de orientar e incluso determinar nuestra conducta.

El hombre la construye mediante la creación de hábitos, unos hábitos que se alcanzan por repetición de actos. La palabra ética viene del griego ethos, que significa costumbre y la palabra moral viene del latín mos, moris que también significa costumbre. Por lo tanto  ética y moral etimológicamente significan lo mismo.  Sin embargo la ética, siendo una de las tantas ramas de la filosofía, es aquella ciencia, que se dedica al estudio de los actos humanos que se realizan tanto por la voluntad y libertad absoluta de la persona. 

La moral es un conjunto de juicios relativos al bien y al mal, que se concretan en normas de comportamiento que, adquiridas por cada individuo, regulan sus actos, su práctica diaria. La ética, por otro lado, es una reflexión sobre la moral. La ética, como filosofía de la moral, se encuentra en un nivel diferente: se pregunta por qué consideramos válidos unos y no otros comportamientos; compara las pautas morales que tienen diferentes personas o sociedades buscando su fundamento y legitimación; investiga lo qué es específico del comportamiento moral; enuncia principios generales o universales inspiradores de toda conducta; crea teorías que establezcan y justifique aquello por el que merece la pena vivir.

Fernando Fernández Savater Martín nació en San Sebastián, España, un 21 de junio de 1947, filósofo, activista y novelista y autor dramático.

En ética para amador, el autor se dirige inteligentemente a su hijo en un lenguaje coloquial, sencillo y a ratos con humor y sarcasmo. Sin menoscabar a los clásicos autores y filósofos, hace referencia a ellos, con detallados ejemplos, y logrando una conexión amistosa con el lector, facilitando su lectura y su comprensión de la ética.


Síntesis del texto

Este es un  libro en el que se plasma un conocimiento, tal como las historias que un padre le cuenta a su hijo: “su objetivo no es fabricar ciudadanos bienpensantes sino estimular el desarrollo de librepensadores”.

Comienza con la premisa “tener confianza en ti mismo”, y en tu inteligencia que te permitirá crecer  y ser mejor cada día. Es importante reconocer que entre variados saberes, existe uno imprescindible, el saber que ciertas cosas nos convienen y otras no, y a través de esto podremos saber vivir.

Las personas somos libres, claramente no somos libres de elegir lo que nos pasa, pero sí de cómo responder, aunque la mayoría tiene mucha más conciencia  de sus limitaciones que de su propia libertad. Como tenemos la capacidad de elegir, también existe la posibilidad de equivocarnos, y es importante poner atención y adquirir un saber que nos permita elegir bien, y ese “saber vivir” es lo que llaman ética. Todos nuestros comportamientos tienen como base una motivación (órdenes, costumbres, caprichos o simplemente funcionales), la cual inclina nuestra conducta, y en momentos difíciles elegiremos la conducta más conveniente o racional.
La libertad es decidir, pero también es darse cuenta de qué estás decidiendo, darse cuenta de tus motivos, y de la razón de tus motivos, y de esta forma saber si me conviene o no, ya que una acción nunca es buena sólo por ser una orden, una costumbre o un capricho. La ética es la reflexión sobre porqué consideramos válidos un conjunto de conocimientos y normas moralmente válidas.

No es sencillo decir cuándo un ser humano es bueno y cuándo no ya que existen muchos puntos de vista y opiniones que juzgan nuestros comportamientos. La premisa haz lo que quieras, no hay que confundirla con los caprichos, ya que se refiere a que no pongas tu libertad al servicio de otros preguntando qué es lo que debes hacer con tu vida: pregúntatelo a ti mismo. Podemos querer varias cosas, a veces contradictorias, por lo que es importante ser capaz de establecer prioridades y de imponer una jerarquía.

La ética no es más que el intento racional de averiguar cómo vivir mejor, es el arte de vivir, por lo que si queremos una buena vida vale la pena interesarse en la ética. La buena vida humana es buena vida entre seres humanos ya que nuestra realidad no es sólo biológica sino también cultural, o de lo contrario puede que sea vida, pero no será ni buena ni humana.
Todos queremos que nos reconozcan y nos traten  humanamente, pero para que los demás puedan hacerme humano, tengo que hacerles humanos a ellos: la humanización es un proceso recíproco. Por eso darse la buena vida no puede ser algo muy distinto que dar la buena vida. Tratar a las personas humanamente consiste en poner en práctica la virtud de la justicia,  que intentes ponerte en su lugar y adoptar su propio punto de vista, tomar en cuenta sus derechos y sus razones.

Cuando se habla de moral la gente suele referirse a esas órdenes y costumbres que suelen respetarse, pero de verdad, la única obligación que tenemos en esta vida es no ser imbéciles. Un imbécil es el que cojea en espíritu, el que necesita apoyarse en cosas ajenas, alejándolo de su libertad y reflexión propias, y que suelen acabar mal. Lo contrario de ser moralmente  imbécil es tener conciencia: La persona responsable es consciente de lo real de su libertad. Y el remordimiento no es más que el descontento que sentimos con nosotros mismos cuando empleamos mal la libertad. Cuando se habla de inmoral, mayormente se habla de un acto relacionado a algo sexual, que deja en claro el miedo al placer que presenta la sociedad, ya que el placer nos distrae a veces más de la cuenta. Pero he ahí la diferencia entre el uso y el abuso de los placeres.

Mientras convivimos con personas, podemos decir que vivimos humanamente, y la mayor ventaja que podemos obtener de nuestros semejantes es la complicidad y afecto de más seres libres, es decir la ampliación y refuerzo de nuestra humanidad.
Sin duda la política tiene mala fama de inmoral y poco ética, sin embargo la política y la ética buscan fundamentalmente vivir bien. El sistema político se tendrá que poner en práctica en base a la libertad, justicia, asistencia y los derechos humanos.

Análisis

Las personas somos seres netamente sociales que necesitan del otro, no para sobrevivir, sino para identificarse y reafirmar su propia humanidad.

Somos seres humanos, ya que convivimos con otros seres humanos, y a partir de esa convivencia comienzan a aparecer dilemas, relaciones, sentimientos y acciones que no sólo nos afectan a nosotros, sino que a todos los que nos rodean. La ética tiene una razón de ser y esa es guiarnos en el buen vivir como humanos en comunidad.

Somos libres de hacer lo que queramos, tenemos la libertad de elegir lo que creamos mejor, pero siempre comprendiendo de que debemos ser responsables de nuestras acciones, por lo que la reflexión es la mejor herramienta que podemos utilizar para determinar si lo que estamos haciendo, realmente implica mi propio bienestar y el de los demás. El reflexionar acerca de nuestras acciones no sólo nos otorga un conocimiento más allá de lo práctico, sino que nos otorga la capacidad de expandir nuestras posibilidades; el saber por qué hacemos las cosas, la razón de nuestra motivación, implica una introspección que facilitará el cumplimiento de nuestras metas.

Esta introspección nos va a llevar a lo que comúnmente podríamos llamar la conciencia humana. El tener conciencia, es tener conocimiento de por qué algunas cosas son buenas y otras no, es captar esa esencia del actuar humano y tener  en cuenta los factores que afectan en nuestra búsqueda de un bien mayor, ya que si tenemos conciencia de nuestro actuar,  significa que tomamos responsabilidad de nuestras acciones y que nos hemos dado cuenta de qué persona queremos ser, qué rol queremos cumplir en esta sociedad, y qué acciones nos llevarán a la buena vida que queremos vivir.

Es innegable que a vivir en sociedad existen normas y morales que debemos “cumplir”, pero es primordial para que la sociedad funcione, tomar en cuenta la virtud de la justicia. No es humanamente correcto actuar sin pensar en el punto de vista del otro, ya que la esencia humana es convivir en una comunidad. Si actuamos sin pensar en el otro, no dejaremos de ser humanos como bien plantea el autor, pero al mismo tiempo, si tratamos a los demás como algo diferente a su naturaleza, es probable que nos traten de la misma forma, y nuestra humanización vaya de a poco haciéndose más insignificante.

No puedo evitar recordar esta frase: “Mis libertades terminan cuando empiezan las tuyas”. Somos libres de tener motivaciones, cumplir metas y ser como se me de la gana ya que mi actuar no debería limitarse a las órdenes que se me imponen; pero si al romper esa orden, infrinjo en causar daño, minimizar un derecho o generar cualquier situación que implique transgredir en la cualidad de humano que tiene ese otro, estaría infringiendo en mi propia condición de ser humano.

Conclusión

La ética es la ciencia que intenta explicar y exponer la realidad moral  del buen vivir. Una vida plena, con placeres, amigos, familia, y con un bienestar físico, psicológico y social. Pero para referirnos a un buen vivir es imperante tomar en cuenta que una persona no puede tener una vida plena por sí sola, necesita de un contexto y de una comunidad donde desenvolverse. Del mismo modo, cuando una vida plena se ve afectada por una situación estresante y/o limitante como una enfermedad, es necesario tomar decisiones en favor de la  recuperación del estado de salud.

La ética es práctica y analítica, ya que es aplicable a nuestra vida diaria y a las decisiones que debemos tomar. 

La enfermería tiene su base en la virtuosa acción del cuidar, para la mantención, recuperación y rehabilitación de la salud de una persona. El cuidado que se otorga en el quehacer de enfermería no es sólo una asistencia al otro ya que implica un proceso en el que a partir de la relación interpersonal florece lo humano. 


Se habla de justicia y de ponerse en el lugar del otro como mínimos éticos del ser humano, así mismo, estos son aspectos intrínsecos de la enfermería, donde la justicia es el otorgar los cuidados de forma individualizada y según sus propias necesidades; y viendo desde el punto de vista de la otra persona, seremos capaces de tener una actitud empática y de aceptación del otro. Es así como logramos  ser facilitadoras de la recuperación no sólo fisiológica, sino que también emocional, social y espiritual del ser humano que, de forma recíproca, también nos ha aceptado como personas, generadores de cuidado y confianza.



Ética para Amador (Ensayo) por Priscila Herrera

Introducción:

“Ética para Amador”, del escritor Fernando Savater, es un práctico libro que nos lleva a reflexionar sobre como poder vivir la vida éticamente. Libertad y responsabilidad son palabras que se repiten a lo largo del discurso y/o de los ejemplos históricos o cotidianos que le daba este padre a su hijo.

Desde muy pequeños somos introducidos al mundo, como seres sociales, que poco a poco nos vamos descentralizando de ser los receptores de todas las atenciones del medio, a nosotros poder focalizar nuestra atención en el otro, desenvolviéndose así, nuestro desarrollo moral, pasamos de ser completamente egocéntricos e instrumentalistas a convertirnos en unos verdaderos comprometidos por los principios éticos, para el bien de la sociedad y el nuestro.

Comenzamos a tomar decisiones, por muy pequeñas que sean, que van formando la base de nuestros futuros días, años y finalmente de nuestras vidas, en las cuales, muchas veces nos equivocamos, y así comenzamos a separar, lo bueno de lo malo, lo que nos conviene de lo que no, lo que es digno de repetir de lo que jamás volveremos a hacer. Y así nos vamos insertando dentro de un contexto lleno de costumbres y órdenes, en donde el medio termina ejerciendo mucha influencia en nuestras vidas, y nos termina formando.

  Cuerpo del Ensayo
Síntesis del texto:

El autor nos habla acerca de lo bueno y lo malo, y como esto es relativo para cada cual. Lo que es bueno para mí, puede que no sea bueno para el otro, y lo que yo creo que puede ser bueno para mí, puede ser precisamente perjudicial, todo varía por las percepciones de lo que creemos que nos conviene en cada una de las decisiones que tomamos.

Nos diferencia de los animales, anunciando que somos seres racionales, y por ésta razón, podemos equivocarnos, de este modo, comenzamos a experimentar la “libertad”, una libertad que si bien no nos permite escoger lo que nos pasará, si nos da una amplia gama de respuestas o caminos a seguir a lo que nos pasa, por lo cual, el autor nos insta a tener una mayor capacidad de acción, para poder obtener mejores resultados de nuestra libertad.

Luego el autor, plantea la siguiente pregunta: ¿por qué he hecho lo que hice?, ya que nuestras acciones supuestamente las deberíamos decidir nosotros, es así como comienza a relatar, acerca de cómo nuestras vidas muchas veces y en muchas acciones cotidianas se vuelven una rutina, relataba como realizamos acciones sin premeditación y casi intuitivamente, llamándolas “costumbres”, también nos da a conocer que a parte de las costumbres, también existen las “órdenes”, en donde, alguien nos manda a hacer algo, en donde nosotros esperamos un castigo o una recompensa, marcando así nuestra libertad de acción y decisión, y por último, están los “caprichos”, que sencillamente es lo que nos apetece hacer. Es en ese momento, en donde debo reflexionar si lo que hago es por la costumbre de hacerlo, porque me lo mandan, o porque lo quiero. Y en el fondo Savater nos plantea que nos preguntemos a nosotros mismo que hacer, y no a terceros, para así poder darnos una buena vida, pero siempre considerando la opción que a la larga nos hará bien, y no en el simple momento, Savater ejemplifico esto, con Esaú, que vendió su primogenitura por un plato de lentejas, tan solo porque venía de cazar con hambre.

Savater posteriormente, nos habla de que la única obligación que tenemos en esta vida, es la de no ser “imbéciles”, palabra que viene del latín “báculos”, que significa bastón, nombrando a sí diferentes clases de imbéciles, que son quienes necesitan un bastón para caminar. Incitándonos a que para poder evitar esto, debemos tener “conciencia” frente a cada una de las decisiones y/o acciones que tomemos, pudiéndose desarrollar esta, a través de la práctica. Y nos insta a que frente al remordimiento ante algunas decisiones que tomemos, debemos ser responsables con ellas, y actuar en pro de ésta situación, aceptando las consecuencias, y considerando nuestros errores para las decisiones del ahora y del futuro.

Luego el autor nos plantea que si hacemos el mal a los demás nos lo hacemos también a nosotros mismos porque ese mal nos va a ser devuelto, tarde o temprano. Antes de hacer algo a alguien debemos ponernos en su lugar y ver como nos afectaría, y Savater llama a esto, “humanidad”. Y partía desde la base que tratáramos al otro, poniéndonos en su lugar, adoptando su punto de vista, tomando en cuenta sus derechos y los que le faltan, y tratar de comprender desde lo más intimo de nuestro ser, lo que siente y sus razones de acción.

Para continuar nos habla, acerca de la diferencia del uso y el abuso de ciertos placeres, ratificando la diferencia en notar si mi vida se va enriqueciendo, gustándome cada vez más vivirla o si mi vida se va empobreciendo, en donde la vida misma ya no me interesa, sino solo ese particular placer, con el uso o abuso respectivamente del placer.

Finalmente, termina con la “solidaridad”, en donde muestra que la ética no es para reprender al vecino, sino para mejorarse a uno mismo. Y llama a la ecuanimidad. Terminando relacionando la ética con la política, en donde ambas están relacionadas con la libertad, y donde no podemos pretender llevar una vida ética aislados de los asuntos políticos.

Y plantea que la mejor política es aquella que pudiera tratarnos a todos por igual, sin aplastar a los que se encuentran “abajo” y destruyendo la envidia y orgullo de los que están “arriba”, dándole a cada cual una vida justa y digna, alejándose lo que más pueda de lo malo y aferrándose a la bueno.

Análisis del texto:

Si bien, no estoy del todo de acuerdo de que el texto base gran parte de sus argumentos en uno mismo, y no en un genuino interés por el otro, sin importar la recompensa que puedo recibir a cambio, considerando personalmente que si bien la ética comienza en uno mismo, y en nuestros intereses y amor propio, la base de ella está en el otro y en que puedo hacer, para que el otro pueda estar igual de feliz que yo, por lo cual no me gusto que de los nueve capítulos, solo uno se enfocara realmente en el otro, mientras los otros ocho, eran completamente egocéntricos y centralizados en el yo. A pesar de esto hay varios ejemplos y posturas que fueron bastantes valiosas para mi vida.

Me pareció bastante válido, cuando cito la historia bíblica de Esaú, en donde el por un simple plato de lentejas, cedió su primogenitura, afectando así el completo desarrollo de su vida. Me hace reflexionar de cuantas veces tomamos tan malas decisiones solo por un placer momentáneo y fugaz, y nos cuesta mucho dimensionar las implicancias y consecuencias de éste para nuestras vidas por el deseo insaciable de tener lo que queremos en ese preciso momento, y esto me hace pensar y al situarlo en el otro, y en nuestro quehacer profesional, en que muchas veces le enseñamos a las personas que tomen soluciones “parche”, e incluso los médicos, tantas veces solo enseñan a tomar analgésicos y ¡ya!, como si eso pudiera solucionar el problema de base. Y las personas viven su vida solo con lo que le trae satisfacción en el momento, y comenzamos a formar la sociedad completamente hedonista, enfocada en satisfacer nuestros deseos, sin importarse en el otro, que es lamentablemente en donde nos encontramos inmersos hoy en día.

Me gustó cuando el autor, al referirse en cuanto al ponerse en lugar del otro, habló no tan solo de hacerlo por cortesía, por obligación o porque es éticamente “correcto”, sino que lo dijo desde lo más íntimo de su ser, hablaba que ponerse en lugar del otro, se trata de no solo entenderlo en el momento, sino de tratar de involucrarse tan profundamente en el otro, no tan solo viendo el momento presente que esta viviendo, sino todo su contexto e historia, las razones por la cual actúa como lo hace y entender lo que siente.

También coincido de que lamentablemente, el entorno ejerce mucha fuerza en nuestro quehacer cotidiano, incluso pudiendo traspasar nuestros propios intereses, y razones por las cuales estamos en donde estamos, influye incluso tratando forzosamente de cambiar nuestras propias perspectivas por la que más se acomoda al medio, que muchas veces no es la más adecuada, ni tampoco la mejor para la sociedad, ni para mi misma. Igual me da pena pensar que tantas veces nos movemos en busca de nuestros propios intereses, y nadie esta dispuesto por moverse por el otro, por salir de su zona de comodidad, aceptar sus errores, buscar mejores caminos para que tanto el otro como, podamos vivir en un mundo con más “humanidad”, que siento y veo que esto se ha ido perdiendo a lo largo del tiempo en nuestros tratos con los demás.

Conclusión:

La ética debería correr por las venas de cada enfermera(o), ya sea que este en proceso de formación, de pregrado o tenga un postdoctorado con ella(el). Cada uno de nosotros deberíamos estar sumamente consciente todo el tiempo de que no estamos trabajando con máquinas, que el dinero no es la prioridad al final del día laboral, que nuestro éxito no depende de cuantos títulos o reconocimientos podamos poseer, ni que tampoco nuestro objetivo es volvernos los enfermeros más eficientes en cuanto a técnicas realizadas por minuto. Debemos entender que si día a día nos esforzamos, es con el único propósito de realizar una mejor gestión del cuidado, ¿y cómo hago eso?, pienso que cada uno debería pensar en la persona más importante que cree que tiene en la vida, y mentalizar que ese completo extraño que está al frente nuestro, es aquella persona, y ponernos en su lugar, y hacer todo lo que este en nuestro alcance para satisfacer su(s) necesidad(es). 

Lamentablemente, creo que la enfermería se ha deshumanizado, que hemos olvidados la razón por la cual estudiamos lo que estudiamos, y hacemos lo que hacemos, quizás el medio está ejerciendo demasiada presión sobre nosotros, y nos está desviando de nuestro foco primordial de atención, que es la persona misma.

Pienso que muchas veces, si tan solo la enfermera, se parara de su “cómodo” asiento, se relacionara interconectadamente con el equipo multidisciplinario y el usuario, si ella escogiera con la libertad y responsabilidad que le corresponde, estoy segura que las cifras de morbimortalidad a lo largo del país y mundo, serían muy diferentes, porque para ser sinceros, debemos reconocer, que la enfermera día a día le está pareciendo muy aburrido y laborioso trabajar con ética, con el verdadero sentir y significado de la ética.

Nuestro labor y mi labor, es hacer oídos sordos a la presión del medio, dejar las plantillas y la rutina del día en la casa, y cambiarlos por un real interés por cada persona con la cual nos topemos en el día, y cuando digo cualquier persona, no hablo solo del usuario, sino que también me refiero a mi equipo de trabajo. No puedo pretender realizar un trabajo exitoso de salud, junto con personas que veo todos los días con las cuales no soy capaz de poder mantener una sana relación interpersonal con ellas(os). La batalla no la ganamos como llaneros solitarios, sino en equipo.

Y no podemos, ni puedo olvidar, que cuando llegue a ser enfermera, no seré enfermera solo al entrar al consultorio y/o hospital, seré enfermera siempre, las 24 horas, los 7 días de la semana, y la ética debe ser la base en la cual me afirme fuera y dentro de mis horas de trabajo, mi vida se debe guiar bajo principios éticos irrenunciables y sumamente arraigados a mi ser. 

Ética para Amador (Ensayo) por Francisca Negrete

 Introducción


El libro “Ética para Amador” nos presenta el análisis de temas éticos que resultan esenciales en nuestra sociedad actual, desde un punto de vista práctico, simple y cercano, lo que nos lleva a desarrollar interés por comenzar una reflexión personal acerca de estos temas y de esta manera llevarlos a lo cotidiano.
Ya que muchas veces tenemos claro el conocimiento de estos temas, pero lo dejamos sólo en la teoría, pero este libro nos permite una facilidad de acercar estos temas a la vida de cada uno.
Al crecer y desarrollar conocimiento acerca de la vida en general, se nos hace necesario dejar de guiarnos sólo por las órdenes y costumbres que nos imponen nuestro padres y cercanos, tal y como cuando éramos pequeños,  ya que alcanzamos cierto grado de madurez, que nos hace conscientes de la importancia de una reflexión personal acerca de temas como la libertad, lo “bueno” y lo que consideramos “malo”, el cuestionamiento de  nuestra moral a manos de la ética, que nos hace crecer como ser humanos y ampliar nuestro punto de vista, definiendo nuestra propia opinión.

-       Síntesis del texto:

Comienza explicando la importancia que tiene el saber qué es lo que nos conviene, distinguiendo lo bueno de lo malo, y lo imprescindible que nos resulta conocer esto.

Posteriormente pasamos a un escenario distinto, en el cual nos habla de la obligación que tienen los animales a hacer ciertas cosas que son parte de su instinto como especie, se encuentran programados, a diferencia de los humanos, los que podemos hacer distintas cosas porque así lo queremos, siendo nuestra decisión, lo que lleva a la palabra fundamental, que es la libertad.

Pero es importante recordar que tenemos un programa cultural propio que nos influencia de manera determinante, lo que viene condicionado a través del lenguaje que le da cierta forma a nuestro pensamiento. Y aunque no podamos hacer “cualquier” cosa que queramos, no estamos obligados a querer hacer solo una cosa.

Ante esto, nos aclara que  no somos libres de elegir todo lo que nos pasa, ni que el intentar algo, es sinónimo de lograrlo, ya que hay cosas que no dependen de nuestra voluntad, es decir, que la limitan, y es ahí donde podemos inventar y elegir nuestro comportamiento, nuestra forma de vida, el “arte de vivir”.

Aunque a veces nos vemos en la obligación de hacer algo que no preferimos, es decir, escoger entre dos opciones que no hemos elegido. Y tomamos dicha decisión en base a nuestra motivación del momento, la razón que se tiene para hacer algo, de los cuales existen diversos tipos, cada uno con su propio peso.

Las costumbres, en cambio, nacen de la comodidad que nos proporciona seguir la rutina en distintas ocasiones, o de la presión ejercida por el medio, este último aspecto es lo que tiene en común con las órdenes, es decir, vienen de afuera, al contrario de los caprichos, que vienen de nuestro interior y de nuestra propia voluntad.

Al hablar de libertad, no sólo englobamos el decidir, sino también el darse cuenta de lo que se está decidiendo, por lo que resulta necesario reflexionar acerca de la motivación que nos lleva a esta medida, y de lo que yo pienso hacer, puesto que nadie puede ser libre en mi lugar, y ya no basta solamente con órdenes, las costumbres o caprichos, dado que no hay nadie velando por nosotros, como pasaba cuando éramos pequeños y nos faltaba mucho conocimiento sobre la vida.

Además, al avanzar en la lectura nos habla que la palabra Moral, tiene mucho que ver con las costumbres, siendo el conjunto de normas y comportamientos que solemos aceptar como válidos. Por otro lado, la Ética nos la presenta como la reflexión acerca de por qué los consideramos válidos y comparando otras morales que tienen distintas personas. Y al ser tan distintas como personas hay en el mundo, resulta difícil determinar desde afuera lo “bueno” o “malo” que puede ser alguien. La ética tiene que ver con el intento de averiguar cómo vivir mejor.

Nos menciona también que, al vivir en un mundo lingüístico, el hablar con alguien y escucharle, es darle un trato humano, siendo este proceso de humanización uno recíproco. Por lo que el darse la buena vida, no es muy diferente de dar la buena vida.

El autor recalca la única obligación que tenemos en la vida: el evitar ser imbéciles, definiendo a estos últimos como aquellos que necesitan “bastón”, es decir que necesitan apoyarse en cosas de afuera, cosas ajenas. Y lo contrario de ser imbécil, es tener conciencia.

 Luego se aborda el tema del placer, y nos diferencia el “uso” del “abuso”, el uso es cuando usas cierto placer, con el cual enriqueces tu vida y cada día ésta te gusta más, por el contrario se nota el abuso cuando el placer te empobrece la vida, e incluso deja de interesarte, llegando a usarlo como refugio para esconderte de ella.

Para terminar, nos recalca que la ética sirve para intentar mejorarse a sí mismo, no para regañar a los demás.

También nos deja claras las diferencias entre la ética y la política. La primera de ellas se ocupa de lo que cada uno hace con su libertad, mientras que la otra busca la mejor manera de coordinar la libertad de muchos, basándose en los resultados de estas acciones.



-       Análisis del texto:
Uno de los aspectos que llamó más mi atención de este texto, fue cuando se habló de las motivaciones que tiene cada una de las personas, destacando que cada una tiene su propio peso y su importancia en el “arte de vivir” en cada uno.

Especialmente porque me hizo recordar una experiencia que tuve hace poco, en la cual me enteré que alguien cercana a mi madre se encuentra embarazada, pero aún así ha tomado la decisión de seguir fumando, conociendo los riesgos que esto trae para el futuro bebé. A decir verdad, al hablar de ello en clases anteriormente, de todos los problemas que esto puede traer para el niño, no podía entender que una madre tomara la decisión consciente de continuar con este hábito, ya que tenía la concepción de que una madre era capaz de hacer lo que estuviera a su alcance para evitar cualquier riesgo de daño para su hijo, y a leer este libro, sobre todo en la parte en la que el autor relata como ejemplo que aún si se le explica a la persona que beber en exceso puede acortar su vida, ella le responderá que “el vivir sin beber para él no es vivir”, fui capaz de ver lo poderosas que son las motivaciones, y de cómo cambia la concepción del buen vivir en cada persona, y que en algunas ocasiones, puede llegar a influir más en el “yo”, que en cualquier otro rol que la persona tenga, por muy importante que sea.Cuando se habla de lo subjetivo de los conceptos de “bueno” y “malo”, pude notar a la cantidad de situaciones a lo cual esto se puede aplicar, incluso en el ámbito de Enfermería, ya que, por ejemplo, en el hospital a un niño se le puede considerar un mal paciente por el simple hecho de llorar al separarse de los brazos de su madre, siendo que esto es algo esperable para su desarrollo, sobre todo a cierta edad, por lo que desde otra perspectiva sería considerado “malo” que no lo hiciera.Si no tenemos cuenta esto, podemos caer en error de juzgar de manera precipitada a quienes nos rodean desde nuestro propio punto de vista, sin considerar el del otro, debido a una falta de empatía y por egoísmo, ya que no consideramos lo que el otro piensa o siente.Por otro lado, me hizo darme cuenta lo fácil que es caer en ser “imbécil”, especialmente en algún tipo de abuso del placer, que usamos como refugio de la vida, negándola y haciendo más fácil el poder criticarla desde una cómoda posición pasiva, en la cual no hacemos nada por cambiar nuestro estado, culpando a causas externas.E incluso, hay ocasiones que vamos más lejos, culpando a aquellas cosas de nuestra vida que no podemos cambiar, que van más allá de nuestra voluntad, tal y como se encuentra explicado en el libro, siendo que siempre podemos elegir cómo comportarnos, aunque tengamos opciones que normalmente no querríamos escoger, y es allí donde entra nuestra capacidad de experimentar e inventar, para asegurarnos una mejor vida con nuestras propias manos, sin caer en la comodidad que resulta más fácil de aceptar, auto convenciéndonos que hicimos lo que pudimos.
Conclusión

La ética y la Enfermería van estrechamente relacionadas, ya que nos permite tener siempre en consideración lo que debemos recordar para tomar a nuestros pacientes desde la perspectiva humana e integral.
En nuestro quehacer profesional no podemos caer en el error del uso de puramente las costumbres, dejarnos llevar por las rutinas, aunque la presión del medio lo dicto de esa manera, debemos ser capaces de ver más allá de las órdenes y protocolos, y buscar lo mejor para las personas a nuestro cargo.Al recalcarnos que el escuchar y hablar con el otro es tratarle como una persona, es humanizarlo, reafirma nuestra labor como profesionales, nos hace sentir que estamos desarrollando bien esta ciencia y arte que es la Enfermería, la importancia que tiene ponerse en el lugar del otro, ver las cosas desde otra perspectiva, nos hace más fácil conocer e identificarnos con aquel que está a nuestro lado.También me reafirma personalmente, que aunque la medicina alcance un alto grado de tecnología en los tratamientos médicos y farmacológicos, nuestra profesión siempre será importante, ya que es en situaciones de vulnerabilidad, donde más necesitamos el contacto con el otro, la necesidad de sentir que no somos algo anónimo en los establecimientos, y que sólo una persona con conocimientos claros, es capaz de ver más allá de la enfermedad, de ver a la persona con sus motivos, costumbres, y sobre todo, con su libertad.



Ética para Amador (Ensayo) por Yasminne Díaz

Introducción

En este ensayo presentaré una síntesis del contenido del libro “Ética para Amador” de Fernando Savater, además estableceré una reflexión respecto a la propuesta del autor. Y relacionaré esta reflexión con la disciplina de enfermería.
Entiendo la Ética como parte de una filosofía de vida que se dedica a reflexionar sobre la moral de cada persona.
Una filosofía que se define como tal, porque analiza de forma racional la existencia de los humanos, ya sea de forma individual como de forma colectiva y que está fundada en la comprensión del SER. Para que de esta manera pueda encontrar el sentido a lo que soy y lo que hago como proyecto de vida.
Así es como la ética pretende dar a conocer y razonar los conceptos y los argumentos que permitan comprender la dimensión moral de la persona como humano, tomando en cuenta todas sus otras dimensiones física, psicológica, social, económica, etcétera.
ÉTICA  proviene del griego “ethiké”, que deriva de “êthos” que se define como un  carácter, un modo de ser, o un  lugar donde se habita que en este caso es el propio lugar interior.
Este lugar interior que el humano, que el hombre porta en sí mismo, es de donde nace, o el principio del que brotan o surgen  los actos humanos; como  una disposición que el hombre asume ante sí mismo, ante los otros y ante la naturaleza o medio y entorno que le rodea.
El carácter, la personalidad y  la forma de vida, se manifiesta en el comportamiento del hombre, o sea en el modo como “se porta”, lo cual implica idealmente una libertad en tomar decisiones ya sea en el ámbito profesional, laboral, familiar, etcétera. Esto nos facilitará o no la convivencia en comunidad quien reflexiona si una acción es buena o mala, correcta o incorrecta.


Síntesis del texto

En nueve capítulos el autor Fernando Savater cuenta su forma de vivir la ética. Inicia diciendo que “la mayoría de las personas estudian ciertas ciencias para obtener un puesto de trabajo y ganarse con él la vida”. Hay algunas de estas ciencias de las que se depende para vivir es decir  “hay cosas que uno puede saber aprender o no a voluntad”, entonces dice que no queda más que “aceptar con humildad lo mucho que ignoramos”.
Pero entre todos los saberes posibles existe al menos uno imprescindible: el que ciertas cosas le convienen a un humano y otras que no convienen, claro no convienen si quiero seguir viviendo. Saber si me conviene es saber distinguir entre lo bueno y lo malo esto para saber vivir, lo cual no resulta fácil, porque depende del criterio de cada persona. La mayoría de las veces este criterio es opuesto entre los propios seres humanos: Por ejemplo “según ciertas opiniones lo que cuenta es ganar dinero y nada más, mientras que otros arguyen que el dinero sin salud, tiempo libre, afecto sincero o serenidad de ánimo no vale nada.
Es así como Fernando S. indica la diferencia entre animales programados para ciertas actividades sin poderlo remediar, mientras que el humano es libre para tomar un camino o una decisión que quiera de varias que puedan presentársele, Por ejemplo: en el caso de Héctor de la Ilíada, por mucha presión que los demás ejerzan él siempre podría escaparse de lo que se supone que debe hacer, de ahí que tenga mérito su gesto y sea una historia épica. “A diferencia de las termitas Héctor es libre y por eso admiramos su valor”.
Para hacer algo o tomar una decisión se debe tener un motivo “es la razón que tienes o al menos crees tener para hacer algo”, esta motivación puede ser una orden que puede estar basada en el miedo, una costumbre basada en la comodidad de la rutina o un capricho que brota espontáneamente desde “dentro”. Estos motivos inclinarán las conductas.
La moral tiene que ver con las costumbres, estas pueden ser malas o inmorales o buenas y morales. Aunque no es sencillo decir cuando un ser humano es bueno o malo, ya que no sabemos para qué sirven los seres humanos, como por ejemplo un futbolista que sirve para ayudar a ganar a su equipo o una “moto que sirve para trasladarse de forma veloz”.
Dice que la moral nada tiene que ver con los castigos ni los premios repartidos por la autoridad. Sino que “Moral es el conjunto de comportamientos y normas que tú, yo y algunos de quienes nos rodean solemos aceptar como válidos; “ética” es la reflexión sobre por qué los consideramos válidos y la comparación con otras “morales” que tienen personas diferentes, la define como “el arte de vivir”.
De esta forma se está “condenado  a la libertad”, y de  “relacionarnos con los demás” como un proceso recíproco, con un medio esencial humano como lo es el lenguaje, ya que en el mundo en que vivimos es un mundo lingüístico, una realidad de símbolos y leyes. Podemos obtener de los humanos sólo lo que otros humanos pueden dar y que no se puede robar por la fuerza: el respeto el amor o la amistad.
La vida siempre es complejidad ya que está rodeada de complicaciones y la mayor complicación es que “como no somos puras cosas necesitamos cosas que las cosas no tienen” Por ejemplo: el ciudadano Kane quien vivía en un mundo de riquezas pero vacío porque le faltaba lo fundamental el auténtico respeto, afecto y amor de personas a las que él tratara como tal y no como cosas, esto ya que ninguna cosa puede suplir el de ser humanos, así es como antes de morir dice el nombre de un juguete de su infancia, para recordarle lo feliz que verdaderamente era.
Por esto la importancia de reflexionar sobre lo que se hace e intentar precisar lo mejor posible el sentido de esa buena vida que quiero vivir. Entonces tengo que convencerme de que no todo da igual aunque antes o después vaya a morir.
La  única obligación en la vida es la de no ser imbécil, el imbécil es el que necesita de un bastón para caminar, una analogía de que necesitan cosas de afuera, ajenas, que no tienen nada que ver con la reflexión y libertad propias, existen varios modelos: al que todo le da igual, el que lo quiere todo, el que no sabe lo que quiere, el que sabe lo que quiere pero es flojo con miedo o poca fuerza y el que quiere con fuerza y ferocidad pero que se engaña sobre lo que es la realidad. Lo contrario de ser moralmente imbécil es tener conciencia para lo cual hay que tener cualidades innatas.
Se puede ser egoísta sin ser imbécil, si se quiere lo mejor para sí mismo, y lo mejor es lo que llamo buena vida. Si no, no se podrá disfrutar de la buena vida porque vendrán a mí los remordimientos de la conciencia, que provienen del miedo al castigo que se pueda merecer, estos propios remordimientos también son consecuencias de la libertad.
Hay que decir lo que uno piensa de buena forma, ocupando bien el lenguaje sin caer en la “rebeldía” tan manoseado término en que lo único que se desea como intención es recibir un castigo por la libertad innata.
Análisis
La libertad se refiere a que no somos libres de elegir lo que nos pasa, pero somos libres para responder a lo que nos pasa de cual o tal modo”. De esta misma manera hay cosas que dependen de mi voluntad, pero hay cosas que no, si fuera así sería omnipotente, es por eso que puedo equivocarme por lo cual debo fijarme bien el lo que hago en todo sentido y en todos los roles de mi vida, aún más si trabajaré para las personas .Para hacer algo bien debo tener un motivo el que identifico como el cuidado al otro.
Retomando la libertad como la decisión de poder decir “si” o “no”  “digan lo que digan mis jefes o los demás”, por lo que tengo que decidir dándome cuenta de mis decisiones, de la intención que aplico en ellas así como también la voluntad de hacerlo, ya que “nunca una acción es buena solo por tratarse de una orden, una costumbre o un capricho”.
Esta libertad debe tomarse en serio, es decir tomársela con responsabilidad por los efectos que consigo trae la toma de decisiones y no vale si espero a que el resultados es bueno o malo, para asumir si soy o no responsable. Entonces puede aparecer el  remordimiento que proviene del descontento de sentir que he utilizado mal mi libertad,  en contradicción de lo que de verdad quiero como ser humano. De ser así debo aceptar las consecuencias de lo hecho, enmendar lo malo que pueda enmendarse o aprovechar al máximo lo bueno.
Una de las frases atingente a mencionar es: “no hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran y todo lo que haces a otros te lo haces también a ti mismo”.
Surgen también problemas éticos, sobre todo en el campo de práctica en donde la mayor parte del comportamiento se copia de los demás por actuar por imitación, e inclusive si uno, por muy buen ejemplo que sea o que llegue a dar uno, los demás siempre tienen a la vista demasiados malos ejemplos que imitar.
Entonces debo tratar  a las personas humanamente, lo que se consigue intentando ponerme en su lugar cada vez, comprendiendo desde adentro su propio punto de vista y tomarle en serio: con simpatía, compasión, haciendo un esfuerzo objetivo de ver las cosas como él las ve, no echando al otro y menos ocupando su sitio, como podría ser el caso de una madre que no puede cuidar o visitar a su hijo/a y que yo como enfermera intente ser la mamá del bebé hasta tal punto de apartarla y verla como una enemiga de su cuidado por juzgarla en su rol como madre, sin concientizar el evidente perjudico a esa madre, al bebé, a la profesión y a mí misma como persona.
Ella como madre y el bebé tienen derechos y  que es justo que se lleven a la realidad, en un hospital por sobre todo, porque esta situación es una  crisis que  afecta a toda una familia. Acá se podría hablar de la justicia es decir el esfuerzo individual por entender lo que el semejante, es decir la madre espera de mí y de mi rol de profesional, que es acoger, no juzgar, empatizar y educar.
Actuar de manera responsable es cuando soy consciente real de mi libertad, y de mis acciones, estos actos cometidos me van construyendo como persona día a día y como profesional.
O más aún evitar sacar provecho de las buenas intenciones de los demás y hasta de sus desgracias, para evitar esto pienso que es bueno pensar en que el primer perjudicado cuando intento perjudicar  a mi semejante soy yo misma
Este buen vivir también implica gozar de la vida como la comida, la música, la familia, los amigos, etcétera. Y pensar de esta forma no es egoísta, yo pienso que, sí, hay alguien sufriendo por ejemplo en el hospital o en la vida misma y pienso también que es muy bueno ayudar al otro en lo posible a dejar de sufrir en mi quehacer,  pero también siento que no es sano sentir un remordimiento por no estar en ese momento sufriendo o estar disfrutando de mi proyecto de vida como el otro quisiera disfrutar.
Porque el buen vivir no es sufrir y no disfrutar de la vida, o pasarlo mal y vivir estresada eso no es vivir moralmente, debo ayudar al otro así lo siento y pienso con mis máximas capacidades, pero primero debo estar bien yo misma con mi entorno y satisfecha con mi vida.
Entonces el buen vivir en todos sentidos aspira también a vivir con alegría que es la recompensa más alta que puedo obtener de mis estudios, mi trabajo, mi familia, mis amigos  y mi proyección como enfermera.

Conclusión

La ética se ocupa de lo que yo misma haga con mi libertad, desde aquí precisamente parte el proyecto ético sin el cual no hay vida buena que valga, como la libertad de trabajar por mi propia vocación o interés, con la debida responsabilidad moral de las acciones u omisiones, por la sociedad y por mí misma. Y en esto es fundamental la formación o la socialización primaria: la familia; y la socialización secundaria: la educación, claro que a veces la socialización primaria no puede acceder a una socialización secundaria “idónea” por las inequidades de acceso y lo que se conoce del tema actual educación. Pero mi experiencia es que sí se puede, claro está que no es la mayoría de las historias. Fundamental es la familia, el afecto, trabajar desde uno misma y luego ayudar lo que más pueda y deba a los demás

Ética para Amador (Ensayo) por Camila Rubilar

Introducción

La ética es una rama de la filosofía que se ocupa del estudio racional de la moral, la virtud, el deber, la felicidad y el buen vivir. Estudia la moralidad, a nivel individual y a nivel social y como esta se justifica mediante una reflexión de nuestro actuar o que nos llevó a actuar de determina manera

La lectura "Ética para Amador" de Fernando Savater  nos habla como un libro de interpretación amplia, libre y sincera sobre la moral y la ética tal y como se ve en la sociedad sin ninguna regla estricta de un deber ser, sino que gozando la vida a toda plenitud, en base a la empatía de por medio y sin afectar ni vulnerar los derechos de otras personas, disfrutando al máximo nuestro derecho a la libertad, con base en el cómo trato y me gustaría ser tratado, sin caer en un estilo de vida hedonista.
Como seres sociales es de vital importancia el reflexionar acerca de la ética que llevamos y como esperamos que esta influya en nosotros y el la sociedad, es por esto que los conceptos de responsabilidad y la libertad son un tema recurrente dentro de este libro; nos muestra como las decisiones que tomamos en nuestra vida cotidiana nos va formando en lo que somos y llegaremos a ser y en base a una análisis de estas decisiones tomadas vamos formando nuestro propios conceptos éticos  y códigos morales, en un medio que influencia ampliamente  nuestra vida.
Cuerpo del ensayo
Síntesis del texto:
En un principio el texto nos habla de lo “bueno y lo malo” refiriendo que la connotación que le damos a las cosas va a depender del criterio de cada persona, en base a la individualidad de estas y por ende estos conceptos se ven relativizados acorde a la percepción de cada persona, que como un ente racional (siento esto lo que nos diferencia de los animales) tiene libre albedrio y capacidad de decidir y por tanto derecho a equivocarse. La vida que vamos construyendo en base a las decisiones que tomamos y conceptos como bueno o malo se ven altamente influenciadas por el entorno.
 También se plantea que las decisiones que tomemos deben ser tomadas por nosotros mismo, evitando hacerlas por  rutina o impulsos (siempre tomar decisiones en base a la reflexión a pesar de que se nos sean impuestas por el medio); no tomando decisiones por  obligación, costumbre o capricho, viendo como estas nos influenciarán no solo en el momento, sino también a futuro.
Las decisiones que tomamos tienen que ser las que creamos más convenientes para nosotros,  pero implica diferencia entre lo que nos apetece y lo que realmente queremos, por lo que una buena vida debe ser una buena vida entre humanos (ya que no depende solo de nosotros), en donde “darse una buena vida” no debiera ser distinto de “dar la buena vida”.
El autor postula que existen los “imbéciles”  que necesitan apoyo, ya que no saben cómo llevar una buena vida, y para lograrlo deben tener “conciencia”, la cual se puede desarrollar,  ser responsables de las decisiones que tomamos y de las consecuencias que pueden tener  y aceptar estas consecuencias de ser necesario y que las decisiones tomamos ahora van formando nuestro interior y nuestro futuro día a día.
Por otra parte, se postula que  el “ponerse en el lugar del otro” es considerar que si hacemos el mal a los demás nos lo hacemos también a nosotros mismos porque ese mal nos va a ser devuelto, tarde o temprano. Antes de hacer algo a alguien debemos ponernos en su lugar y ver cómo nos afectaría, a eso se le llama humanidad.
El darse la buena vida hay saber disfrutar  de los placeres  que tenemos en el presente y con él construir un futuro que nos dé felicidad y de esta forma ir enriqueciendo nuestras vidas.
Hay una gran diferencia entre el uso y el abuso del placer. Si abusamos de un placer que es bueno lo podemos convertir en malo si dependemos ampliamente de él.
Finalmente el concepto de solidaridad, en donde la ética busca potenciar a uno mismo y no ser juez de los demás. La única política que nos puede favorecer es una política que nos trate a todos por igual, por ejemplo en la sabia utilización de los recursos disponibles.
En resumen todos deberíamos ser más solidarios respecto al mundo entero y hacer un esfuerzo común para ayudar a los demás y a nosotros mismos (pasando desde el interés propio a uno por el otro). 
Análisis del texto:
Considero que el texto logra exponer de manera clara y afable sus concepciones sobre como debiera considerarse y ser  analizada la ética en los individuos; no obstante considero que se deja de lado el  real fin del desarrollo y reflexión de la ética, que es el trabajo y evolución continua de nuestra ética persona y desarrollo moral individual para pasar a una conciencia más globalizada o colectiva en donde el bien mayor que persigo es el de “el otro”. Creo que el texto es más bien centrado en el desarrollo personal que en el fin máximo de conciencia colectiva la que deberíamos aspirar a llegar todos, siendo un tanto egocéntrico. No obstante, la lectura me sirvió para realizar una análisis sobre el desarrollo personal, cuestionándome y reflexionando sobre la construcción de mi ética personal que he llevado y estoy llevando hasta ahora (en continua formación y como un proceso dinámico a lo largo de toda mi vida).
Un punto interesante del libro es el cuestionarse la real motivación de las decisiones que tomamos, ya sean por que nos den ordenes, por costumbre o por capricho siempre debemos tomar las decisiones previo análisis, para poder ejercer y no perder nuestra libertad de elección y hacernos responsables de las decisiones que tomamos, asumiendo consecuencias que puedan traer a futuro. Considero de vital importancia el analizar la motivación de las decisiones que tomamos , ya que al hacerlas de manera consiente por medio de una reflexión previa, nos daríamos cuenta de cuánto es o que influye el medio en la acciones que tomo y cuanto es lo que realmente estoy haciendo yo por lo que pienso, siento y creo que debo hacer (una decisión libre); esto es de vital importancia en nuestro quehacer profesional, ya que al dejarnos influenciar por el medio de nuestro trabajo con sobrecarga laboral y no las mejores condiciones para atender a las personas, nos ha llevado a dejar de lado la humanización del cuidado que les entregamos a las personas y que debiera ser inherente a nuestra profesión.
Otro concepto desarrollado en el libro que me sirvió para un cuestionamiento personal fue el de “ponerse en el lugar del otro” comprendiéndolo no solo como la empatía, sino comprendiendo el contexto y la historia individual de cada persona que me ayudaría a comprender las decisiones y el curso de acción que toman  y que muchas veces no comprendemos, las cuestionamos o enjuiciamos y no damos, por ejemplo, un plan de cuidados centrados en la persona que estamos atendiendo, sino una información estandarizada imponiendo conductas que, al no ser personalizadas comprendiendo el contexto individual de cada persona, nos pueden llevar a él no seguimiento de las indicaciones, el alejamiento del equipo de salud y una terapia infructuosa.  Lo que estamos haciendo en de esta manera es el no considerar a la persona con un enfoque integral y holístico, con su historia personal y características individuales. 
Finalmente concuerdo en que el concepto de “buena vida” al que todos aspiramos a tener, depende de los demás, ya que al ser seres inmersos en una sociedad, vamos a depender de variadas formas de todos ellos, por lo que sí quiero aspirar a tener una buena vida, debo considerar dar una buena vida a los demás para que las alancemos en conjunto potenciándonos entre todos para conseguir este bien mayor; y el concepto de reciprocidad no debiera der  la motivación primordial de nuestro actuar, sino el genuino interés en el otro.
Conclusión
La ética es una factor fundamental que debiera ser inherente a todo ser humano, es nuestro deber el desarrollar una reflexión crítica en todo momento sobre nuestra propia ética personal, y ver cómo, porque y hacia donde aspiro que se desarrolle mi ética personal, ya que la comprendo como un procesos dinámico y que está en contante moldeamiento a lo largo de toda nuestra vida y va a depender de los eventos significativos que nos ocurran  y de la toma de decisiones que llevemos a cabo.
La toma de decisiones que realizamos a lo largo de nuestra vida nos va formando y modelando en las personas que somos, es por esto que debieran ser tomadas consiéntemele y reflexionadas a profundidad comprendiendo que como profesionales enfermeros estamos influenciando la vida de las demás personas.
El cuidado que es la esencia de la enfermería debe estar sustentado en todo momento por una ética del cuidado; es por esto que la ética en nuestro quehacer profesional es vital y debiera ser inherente a todos los que estudiamos o practicamos esta profesión. Considero muy importante también que esta ética del cuidado este sustentada en la verdadera vocación de los profesionales, ya que de esta forma el sello de calidad en los cuidados y la ética de estos será la adecuada.
Mediante el desarrollo de nuestra ética personal, lograremos realizar una análisis crítico de las decisiones que tomamos, esto es muy importante hoy en día ya que el contexto nacional de sobrecarga laboral y malas condiciones de trabajo, exigencia de cumplimiento de metas , en conjunto con un aumento en la demanda de intención en el sistema de salud, nos a llevado a perder la humanización en los cuidados que estamos entregando, lo cual se contradice en profundidad con la esencia de la enfermería que es el “cuidar” a la persona, como este holístico y de dimensión de integralidad. Muchas veces nos vemos influenciados por el ambiente y el enfoque biomédico resolutivo, y dejamos de lado nuestra real competencia que debiera ser el cuidado integral de las personas.
Finalmente es nuestro deber como estudiantes y futuros profesionales enfermeros el no dejarnos influenciar por el medio y llevar una ética del cuidado adecuada; no solo en el ámbito profesional, sino como personas que han decidido dedicar su vida al cuidado de los otros, y por ende  comprometernos a desarrollar en nuestro fuero interno la ética que nos permita entregar lo mejor de nosotros mismos en el cuidado a los demás.

Ética para Amador (Ensayo) por Olga Silva

Introducción:
Ética para amador trata uno de los temas más esenciales para la existencia humana. En el texto se da una visión global del cómo vivimos la ética, existe una infinidad de pensamientos, como humanos en el mundo, esto nos lleva a pensar que asociaciones y reacciones en lo cotidiano varíen con cada persona. Debemos entender y poner en práctica la ética, vivimos en sociedad en donde cada persona es única e irremplazable, pero hay algo muy importante dentro de todo esto que es la vida en relación con el otro, con los demás, con los que se encuentran en nuestro alrededor que de una u otra forma se hacen parte de nuestro mundo y que al final nos conducen a acertar o equivocarnos en la elecciones que hacemos.

Desde pequeños vamos aprendiendo lo que es correcto de lo incorrecto, lo que es bueno de hacer de lo que es malo, todo esto influenciado por el entorno en que nos encontramos viviendo, para que en futuro podemos ir desenvolviéndonos poco a poco como entes sociales al comprender que lo principal es la relación con los demás, ya que no nos encontramos solos, el hombre no es una isla, tenemos libertad a la hora de actuar, pero ella viene con una responsabilidad.

Por ende cada día nos ocurren situaciones en las que debemos actuar dependiendo de nuestra libertad. Éste libro nos presenta la ética de manera cotidiana y con un lenguaje liviano, pasaremos por varios conceptos esenciales, como lo son la libertad, egoísmo, conciencia, remordimiento y, y todo esto con un único fin, lograr alcanzar la “buena vida humana”.

Es necesario insertar la ética en nuestro diario vivir, y por sobretodo en nuestra formación con profesionales, al estar  en constante contacto con otras personas, debemos tener claro del papel que cumplimos en la vida de ellas, pero también de nuestra forma de ver la ética. Si no la comprendemos de manera correcta, podríamos llevar a un daño mutuo e incluso a un fracaso profesional.

Síntesis (2):
“Ética para amador” es un libro que simboliza la conversación que podría tener todo padre con su hijo al momento de hablar sobre la vida. Todo comienza con la plática de que se puede vivir de muchos modos, pero que existen algunos que no dejan vivir, es necesario reconocer que entre todos los saberes que pueden existir, hay uno que es imprescindible y a su vez poder reconocer lo bueno de lo malo, lo cual es un conocimiento que todos esperamos poder tener y que a la vez depende del criterio y percepción que cada persona le da a las cosas en base a la personalidad de éstas, que como ente racional tiene la condición de poder decidir sus acciones y equivocarse en ellas, por lo tanto, es libre, siendo esto lo          que nos diferencia de los animales, los que por su programación dada por la naturaleza, siempre actuarán de la misma manera.
Es cierto que somos libres, pero no tenemos la libertad de decidir qué es lo que nos sucede, eso está mediado por el entorno, lo que si podemos hacer es decir cómo actuar frente a los sucesos de la vida de manera y de esta forma ir adquiriendo un cierto saber vivir que nos permita ir por un buen camino.
Más adelante, Savater habla sobre los motivos detrás de nuestras decisiones y acciones, “¿por qué hago eso?”. Lo ideal es ir planteándonos las razones de nuestro actuar, que nos lleva a decir tal cosa en vez de la otra, aunque muchas veces nuestra vida se va volviendo rutinaria, el por qué de nuestras acciones no tiene un fundamento mayor que la costumbre, el seguir las ordenes de los demás o los caprichos, que sería simplemente por hacer lo que queramos. Es por esto que nos plantea la pregunta, es necesario que nos preguntemos a nosotros estos motivos de actuar, no a los demás, con el fin de poder obtener “una buena vida” considerando siempre la opción que nos hará bien, no solo en este momento, sino que también en el futuro, y que esa opción considere lo moralmente correcto, pero no que esté delimitado por lo que los demás piensen, sino por lo que es tu línea de vida.
Continúa hablando sobre que el vivir no es solo pasar el tiempo, sino que vivirlo bien, y para que sea humana es necesaria la vida entre los seres humanos, puesto que nuestra realidad no es solo biológica, sino también cultural, y es aquí donde la ética hace el intento racional de intentar descubrir y abarcar el cómo vivir mejor.
Es de esta forma que queremos que nos traten humanamente, sin embargo para hacerlo, yo también debo tratarlos de manera humana, no son cosas, son personas y esto es algo que muchas veces cuesta realizar, según Savater es la mayor complejidad de la vida, el entender que las personas no son cosas.
Luego no habla de la única obligación que tenemos en la vida y esta es la de no se imbéciles y éste es aquél que necesita apoyarse en un bastón entendiéndolo como la necesidad de apoyarse en las cosas externas y que no tienen ninguna relación con la libertad y el poder decisión que tiene cada individuo. Para evitar esto es que debamos poseer conciencia, la que nos habla de que tenemos que comprender que no todo da igual, saber que lo que estamos haciendo es lo que realmente queremos, seguir una misma línea en base a nuestra personalidad y quiénes queremos ser aceptando las consecuencias de nuestras acciones.
El autor sigue con el capítulo de “ponte en su lugar”, donde plantea que el tratar a las personas humanamente depende de la capacidad de ponerse en los zapatos de ellos, reconocerlo como alguien y comprenderlo adoptando por un instante su punto de vista, tomando en cuenta sus derechos y entender sus razones de acción. Cuando actúa mal con otra persona, estas actuando mal contigo mismo.
Sigue hablando acerca de la diferencia entre el uso y al abuso de los placeres y como reconocerla a través de si mi vida se enriquece o se va empobreciendo. La ética en definitiva es solidaridad que nos permite ir mejorándonos como personas.
Termina con la relación que tienen la ética y la política, en donde ambas está incluida la libertad.

Análisis (2):
La ética depende de cada uno, pertenece y se encuentra definida por la decisión que cada uno de nosotros como personas tomamos, pero no es solo eso, sino que a su vez está influenciada por las experiencias personales, por ejemplo cuando somos pequeños nos dicen que no hagamos tales cosas porque son malas y nos puede pasar algo, algunos hacen caso, mas siempre están los que hasta que no les pase no hacen caso, es como el dicho, no pasa hasta que te pasa. Ocurre lo mismo a la hora de comprender lo que bueno y malo, nuestra principal base es lo que cada uno vive.
Lo bueno sin embargo no es siempre lo que más me conviene para crecer como persona, a la hora decidir, influye mucho la forma que piensa que cada uno, la enseñanza que ha tenido, las mismas experiencias, el contexto que estoy viviendo y muchas veces lo que la sociedad en que me encuentro considera moralmente correcto.
Claramente las acciones que realizamos para nuestra rutina son inconscientes e instintivas, es eso lo que las hace ser rutina, lo que hay que realmente analizar cuando vamos a tomar una decisión,  es cuando tengo o quiero salir de la rutina; por ejemplo los horarios se encuentra fijados de acuerdo a lo que tenga que realizar en la semana y mi rutina se verá alterada por estas obligaciones, y es aquí donde uno se plantea que hacer. Los motivos que llevan a determinar mi acción a seguir son diversos y tienen su propio peso, cada uno depende del contexto y de la prioridad que les doy. Si bien siempre tenemos más de algún motivo para actuar, siempre o la mayoría de las veces intentamos elegir el que se adecue más a nuestra forma de ser, a nuestra ética.
La vida es compleja, tanto como para no solo dejarnos llevar por un capricho al momento de decidir cómo actuar o qué es lo que vamos a hacer, una orden no siempre significara que es lo correcto, y las costumbres están para ser cambiadas, es por eso que tenemos libertad de acción, siempre comprendiendo la responsabilidad que recae en nosotros como personas, para su buen uso debe ser un concepto social, no todo lo que parece es, por lo que debe quedar muy claro que le ética de un hombre no tiene que ver con las reglas, con las costumbres, con los caprichos ni mucho menos con los castigos, el hace lo que uno quiera, hace referencia que debemos cambiar el modo de pensar, orientarnos hacia un perspectiva mucho más sana y tangible.
Nosotros como seres humanos pertenecemos a una realidad social, necesitamos de las relaciones con nuestro entorno, la comunicación influye en el apoyo del bienestar y para poder hacerlo tenemos el lenguaje, el cual no está determinado por nuestra base biológica, sino que viene desde una realidad cultural. El proceso de humanización es tan importante como el lenguaje, posee una reciprocidad que depende de nuestra responsabilidad, para poder llevar una buena vida, para aprovechar el día a día e ir construyendo nuestro futuro como es el deber de todo adulto, no solo hay que pensar en cada uno, sino que hay que enseñar a los demás a ser personas, de manera de que todos podamos enriquecernos.
El egoísmo afecta en conjunto, muchas veces pasamos a llevar a los demás en beneficio propio, alejándonos de nuestra idea de lograr la humanización y el trato humano, ya que no reconozco al otro como igual, lo trato como una cosa que me permitirá llegar a cumplir mi cometido otorgándome un beneficio, es decir que vuelvo a pensar solo en mi bienestar. Es aquí cuando actuamos como “imbéciles” por lo que debemos tomar conciencia de que somos libres pero que no estamos solos, que cada acción que realizamos, cada error que cometemos tiene un consecuencia que no me afecta solo a mí, pero que la decisión si fue tomada por mí, pesa bastante el remordimiento, la pregunta del por qué lo hicimos. En definitiva es vital tomar conciencia de nuestro entorno, de nuestra libertad y aprender a vivir con ella.
Es de esta forma que hay que buscar un balance entre el bienestar físico y psicológico de lo que se busca en la vida, ya que si nos desviamos a los extremos todo puede resultar horriblemente mal; la búsqueda de la alegría nos mantiene en el camino para alcanzar nuestras metas, aunque muchas veces olvidamos disfrutar el momento al estar preocupados por el futuro, es importante siempre considerar que como personas el bienestar físico y emocional da por hecho una vida plena.
Conclusión (1):
La ética es algo que debería estar dentro de la psique de cada persona, en la forma de actuar, a la hora de decir, desde el primer momento del día hasta la hora de irse a dormir, es necesario si queremos actuar como personas y entregar un trato humanizado, no solo pensando en que así quiero que me traten sino que así que como entes racionales debemos actuar frente a cualquier situación, frente a cualquier persona. Es por esto que es nuestro deber el poder realizar una reflexión crítica de nuestra ética en todo momento.
Normalmente poseemos más de un motivo a la hora de determinar nuestras decisiones, lo importante es elegir el que más se adecue a mi ética, a mi línea de persona, como futura profesional, no puedo decir por capricho si atiendo o no a un paciente, el cómo lo atiendo, todo debe estar determinado y fundamentado por mi principal labor como enfermera que es otorgar cuidados a todo aquél que lo necesite.
Para eso es muy importante las relaciones que estamos formando, la forma de otorgar ese cuidado y el siempre tener presente que no estamos tratando con cosas, con enfermedades, con el “pie diabético”, con la “herida de bala”, sino que estamos tratando a personas que viven en un determinado contexto, que la situación puntual que están viviendo afecta a todas las demás esferas de su vida, que lo que pase ahora influirá en su futuro, por lo que todo lo que todas nuestras decisiones no son solo hacia nuestro beneficio, sino que deben y recalco el deben estar pensadas en el bienestar de esas personas.
Sin embargo, nuestra profesión a lo largo del tiempo ha ido perdiendo ese toque que tanto nos inculcan como estudiantes, el medio ejerce demasiada presión, se le está dando más importancia al cumplimiento de las metas,  a terminar todo lo que se tiene en el turno, a las técnicas en sí, olvidando o muchas veces dando por sentado que el cuidado que entregamos debe ser humanizado, que se debe considerar la justicia  y para eso es necesario ponerse en el lugar del otro.